Paseando por Carretera
por Agro. Coral Pérez del Río
de Servicio de Extensión Agrícola
No hay duda que el progreso ha traído gran cantidad de beneficios que de alguna forma u otra nos facilitan muchas de las tareas de nuestro diario vivir. Pero la realidad es que vivimos en una isla donde cada vez hay más y más cemento, más y más carros y carreteras ni hablar. Lamentablemente son pocas las opciones que tenemos los caballistas a la hora de buscar rutas para cabalgar. Por lo que la mayoría de las montas tienen que ser por la carretera. Con peligros e inconvenientes, tanto para los jinetes como para los conductores y los caballos. Eso de cabalgar por la pradera, grandes sabanas y espacios abiertos es una fantasía para la gran mayoría. Claro que se hacen montas coordinadas con anterioridad por fincas privadas, pero son pocas y una excepción a la regla.
Ahora con eso de las ordenanzas municipales los caballistas no se pueden dormir, pues por lo que se vé, con el tiempo montar por las carreteras del país será cosa del pasado. La mayoría de los caballistas somos responsables, seguidores de la ley y reglas de tránsito.
Lamentablemente por una minoría pagamos todos y creo que no es justo.
He aquí algunas recomendaciones a la hora de montar por las vías de nuestra isla:
Nunca se le ocurra montar un animal “verde” o “crudo” (sin experiencia) por la carretera, y más aún, si es una peligrosa o muy transitada. Un animal que no sepa de calle y se asuste con todo es una bomba de tiempo en la carretera. Para la calle debe ser un caballo ya probado, que esté acostumbrado a los ruidos, bocinas, perros, bicicletas, drones y otros. En fín, a todo lo que se pueda mover y encontrar en el camino. Desde el punto de vista de un caballo “crudo” todas estas cosas son aterrorizantes. Se practica usando de escolta un caballo más experimentado. También, se hace usando un carro de escolta, despacio, para que el caballo se vaya acostumbrando al movimiento y ruido. Poco a poco se vá aumentando la velocidad. Se hacen ruidos y se pasa por aréas con bullicio, perros, y otros. Así el caballo se vá familiarizando con todo.
Un jinete seguro y experimentado es aquel que siempre está listo para lo imprevisto. Si usted no se siente así, aún no está preparado para la calle con un animal inexperto. Reconsidere y cambie de ruta, o de caballo, hasta que ambos tengan más seguridad y experiencia.
Al montar por carretera use el equipo adecuado. Tanto el equipo del caballo como el suyo. Nunca monte “a pelo” por la calle. Por más experto que usted sea, es menos seguro y los accidentes ocurren. La brea es dura y pela. Un punto importante es el herraje. El caballo debe estar siempre con herraduras, sobretodo para montas por la calle. Éstas, además protegen los cascos contra el desgaste, hacen que el caballo resbale menos. Si cree que lo va a coger la noche, lleve luces o reflectores. Vienen tanto para el jinete como para los caballos. Es por su seguridad, muchas ordenanzas lo exigen.
Conozca la ruta de antemano. Si está educando al caballo, debe saber cómo estará el tráfico en el área . Vaya preparado por lo que se pueda encontrar. Si se topa con perros majaderos, no se asuste. Recuerde que su caballo percibe todo. Asuma el control. Muchas veces con regañar al perro, demostrar carácter es suficiente. Tener un fuete o bridas largas, también ayuda. Truco: una pistola de agua pero con bastante zumo de limón, se apunta a los ojos o boca del perro. Es un éxito.
Evite la distracción en el caballo. Monte con seguridad. Cuando montamos, se nos considera arte del tráfico por lo que debemos seguir las reglas. Monte por su derecha, en dirección al tránsito. En áreas angostas y peligrosas, ir en “ fila india” con un líder al frente que avise al resto de algún peligro, ya sean hoyos, vidrios, clavos. A los conductores rápidos se les advierte a bajar la velocidad.
Manténgase alerta todo el tiempo. Las manos siempre en las bridas y los pies en los estribos. Mire a ambos lados al cruzar. El líder puede detener el tráfico si es una intersección peligrosa para que el grupo cruce más rápido y de una vez. Obedezca las luces y señas de tránsito. Ceda paso a peatones de ser necesario. Esté alerta a todo, sobretodo, en los posteriores. Puede venir alguien en bicicleta, patines u otro caballo muy cerca que pueden asustar al suyo.
Respete la propiedad privada. No corte por patios, grama, marquesinas. Sea siempre cortés. Salude, aún a los conductores que no soportan los caballos ( y muchos lo son). En ese momento usted representa a todos los caballistas, y no queremos dejar una mala impresión. Como están las cosas no conviene.
Si su caballo se asusta con algo y no quiere pasar por determinado sitio, no se ponga a pelear con él en plena calle. Déjelo para la casa o un lugar más seguro. Acepte ayuda de otro cabalgante, o desmonte y páselo a mano. Si su caballo no tiene mucha experiencia, no pretenda que se comporte como el más experimentado del grupo.
En la carretera se pueden encontrar muchas situaciones, por lo que tenemos que estar siempre alerta. Planificando la ruta de antemano, y siendo responsables evitamos muchos problemas. Ahora en Navidades hay muchas montas, seamos responsables y montemos con precaución por el bien de todos y para seguir disfrutando la rutas y hermosos parajes en las carreteras de nuestra isla. Tenemos que cooperar y “bregar” al cien. Y a los que se pasen de tragos por favor, pasen las bridas por el bien del deporte.
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