![]() |
Cascos, mitos y realidades
Mantener los cascos de nuestros caballos en condiciones óptimas, es uno de los temas que generan las más diversas opiniones entre los dueños de caballos. Existen diferentes estudios y teorías. Muchos son puros mitos, otros la realidad. Muchos de estos mitos corren tanto de boca en boca que con el tiempo se aceptan como verdad. En este artículo presentaremos algunos de los mitos más comunes sobre el cuido de los cascos y la opinión de los expertos en cuanto a la realidad detrás de cada uno. MITO: Los cascos blancos son más blandos y tienden a causar más problemas que los cascos negros. En la mayoría de los casos, el color de los cascos está influenciado por el color que tiene la piel sobre ellos. Por lo que si un caballo tiene los cabos blancos, las probabilidades que tenga los cascos blancos son altas. Son muchos los que piensan que las paredes de los cascos negros son más fuertes que las paredes de los cascos blancos. Según la opinión de los expertos no hay tal diferencia. Las paredes tanto de los cascos blancos como los negros están diseñadas igual estructuralmente hablando, y la textura y calidad del casco es la misma. Se han hecho estudios donde se toman pedazos de ambos cascos, se rompen y trituran no encontrando diferencia alguna entre ambos colores. La cosa cambia en cuanto al contenido de humedad. Independiente del color los cascos con menor humedad se rompían más fácilmente. Se cree que la genética que trae el caballo tiene que ver con esta característica. En los caballos pintos, se observa que muchos tienen cascos quebradizos, pero otros no. Los Apaloosas son caballos famosos por tener cascos extremadamente fuertes, sin importar el color. La genética prueba ser el factor más importante que el color en sí. MITO: Los caballos necesitan un suplemento alimentario para fortalecer sus cascos. Cuando añadimos suplementos es por que falta algo en la dieta del caballo. El suplemento que necesita el caballo dependerá de lo que se le esté proveyendo en su ración. Si su dieta está "nutricionalmente" balanceada, no hay la necesidad de añadir ningún suplemento. Igual que pasa con la gente, hay caballos que mantienen una buena condición a base de una dieta básica, mientras que hay otros con los que hay que batallar para mantenerlos en condiciones óptimas con cuanto suplemento y alimento se pueda encontrar. Algunos "alimentos completos" incluyen nutrientes como el Biotín o Biotina, que es importante para el tejido conectivo, y la Metionina que es un aminoácido especial para mantener los cascos fuertes. Hay cantidad de productos en el mercado que dicen ser buenos para la salud de los cascos. El problema es dar con el que verdaderamente funciona. Hay que recordar que cada animal responde de manera distinta. Consulte a su veterinario. Analice el heno y el alimento. De allí puede partir para tomar una mejor decisión. Tenga en cuenta que estos suplementos no son curas milagrosas para animales que están en malas condiciones. Según los expertos, la mayoría de los problemas en los cascos son debido a factores nutricionales y de obesidad. En caballos obesos (muy gruesos) a menudo, los cascos dejan de crecer debido al estrés producido por soportar tanto peso, especialmente en las manos. Otros factores que contribuyen a tener cascos pobres son la genética (herencia) o las pobres condiciones de higiene en el área en que se encuentra el caballo. MITO: Al caballo le da "thrush" (mazamorra o pudrición del pie) por estar en áreas húmedas. Ésta es una infección de la "ranilla" (macho o cucaracha) y la suela en el casco. Las condiciones de humedad solamente no la causan, ya que tienen que haber bacterias y hongos presentes. Ciertamente las condiciones de higiene pobres como jaulas sucias, predisponen a la condición. Los cascos afectados despiden mal olor y se nota una descarga negra y purulenta alrededor de la "ranilla". Si no se trata produce cojera. Limpieza y "trimeo" de los cascos junto a buenas prácticas sanitarias disminuyen la re-infección. Si nota que los cascos del caballo huelen mal y hay descarga oscura de pus, limpie y desinfecte con productos a base de sulfato de cobre. La higiene, el buen mantenimiento y "trimeo" de los cascos, ayudan a mantener a raya esta condición. MITO: Probar herraduras calientes lastima al caballo. Esto se refiere al acto que realizan los herreros cuando crean herraduras a la medida para el caballo. Esto implica pegar la herradura caliente al casco, quemando esta área y ajustándola al casco. Aquí el daño es mínimo si alguno, ya que no hay terminaciones nerviosas en esta área por lo que no hay dolor. MITO: Los productos a base de aceite ayudan a sellar y retener la humedad. Hay tantos y tantos de estos productos en el mercado, como cremas anti-arrugas para nosotras las mujeres. Hay que ver que muchos de estos productos a base de aceite reclaman añadir humedad al casco, mientras otros llamados selladores reclaman sellar la humedad dentro y fuera del casco. Según los expertos, estos productos a base de aceite deben aplicarse solo en la Banda Coronaria para que el casco que va naciendo los absorba y se humecte. Los selladores deben aplicarse al resto de la pared. Cuando los cascos tienden a estar húmedos y luego se resecan, este efecto hace que el mismo se comprima y se contrae lo que hace que las herraduras se caigan más pronto de lo usual. Los expertos recomiendan que se usen acondicionadores a base de aceite alrededor de la banda coronaria y en la suela. El sellador debe aplicarse en la pared y en los hoyos donde van los clavos. Para los expertos el mejor acondicionador es el agua que se toma el caballo porque lo mantiene hidratado. MITO: Como las herraduras tienen ocho hoyos, hay que usar ocho clavos. Las herraduras se fijan con los clavos que sean necesarios según cada herrero. En cascos pequeños sólo dos clavos por lado son suficientes. El casco está creciendo continuamente y cambia. A veces unas partes están más saludables que otras. Los clavos se fijan en las partes seguras y saludables del casco. Hay casos de cascos en tan malas condiciones, que aún con los ocho hoyos que trae la herradura, el herrero no encuentra un área buena en el casco donde fijar un par de clavos. El casco crece lentamente. Aproximadamente media pulgada por mes y requiere entre seis a nueve meses para crecer completamente. Ya que crece tan lento es mejor prevenir el daño que tratar de remediarlo cuando ocurre. MITO: Cascos "descalzos" necesitan menos atención del herrero que los cascos herrados. Algunos expertos sugieren quitar las herraduras por unos cuantos meses para que los cascos se recuperen, de modo que el herrero encuentre un casco más saludable. Esto es una buena idea si no se va a usar el caballo. Siempre hay que darle el mantenimiento, limpieza y corte adecuados. Los cascos desiguales o disparejos afectan el cuerpo entero del caballo, no sólo las patas. Considere el estilo de vida de su caballo y tenga en cuenta todo lo aquí expuesto. Entonces consulte a su herrero y decidan qué es lo mejor para el caballo. Después de todo sin cascos saludables, no hay caballo. Comente en el FORO de Agrotemas |