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Fósforo en suelo de vaquerías Los cambios que se avecinan en la reglamentación de la Junta de Calidad Ambiental (JCA) para los niveles de fósforo en las aguas superficiales, son motivo de preocupación en las empresas agrícolas. Se sabe que las aplicaciones de fertilizantes y de enmiendas orgánicas a los suelos pueden contribuir con cantidades significativas de este elemento pudiendo llegar a crear un problema ambiental.
Hace par de meses, en un día de campo celebrado en San Sebastián, Puerto Rico, personal de la Estación Experimental Agrícola (EEA) y del Servicio de Conservación de Recursos Naturales (USDA-NRCS), trajeron a la atención este asunto. Precisamente, el catedrático en nutrición animal, Dr. Teodoro Ruiz, explicó la forma y las rutas por las cuales entra y se deposita el fósforo en las vaquerías. Los fertilizantes y la utilización de alimentos concentrados son dos de las principales fuentes. En su presentación, Ruiz señaló que ciertos ingredientes utilizados por los molinos de alimento, tienen un alto contenido de fósforo. Una vaca puede consumir un promedio de 97 gramos (g) de fósforo por día, con una dieta de forrajes conservados, pastos y concentrados. De éstos, unos 61 g son utilizados por el animal, 36 g son excretados (30 a 40 por ciento). Una vez el animal satisface sus requisitos, libera en los excrementos el fósforo que no es absorbido, acumulándose éste en el terreno. Una forma de reducir la entrada de fósforo a la vaquería, está en convencer a los elaboradores de alimentos concentrados que utilicen ingredientes con valores bajos de este elemento. Por otro lado, un programa de muestreo de suelos que permita ajustar la formulación y la cantidad de fertilizante aplicada a los pastos, conservará el ambiente y reducirá algunos de los costos operacionales. Por su parte, el Dr. David Sotomayor, Químico de Suelos, indicó que las yerbas extraen unas nueve libras de fósforo por cada tonelada de forraje seco producido. La proporción de nitrógeno (N) a fósforo (P2O5) que extraen las forrajeras y lo que se le aplica como fertilizante es una relación de 3:1. Al considerar la fijación que ocurre en el suelo, no se puede suplir todo el fósforo que la planta necesita, por lo que es necesario aplicar unas 100 libras por cuerda por año de P2O5. La aplicación de estiércol basado en los requisitos de N de las yerbas tiende a generar un exceso de P en el sistema suelo-planta, tanto del fósforo total, como del extraíble. Este último, se ha relacionado de forma cuantitativa con la presencia del elemento en las aguas de escorrentía. Se estima que de 1 a 3 por ciento del fósforo se pierde de esta forma. Si se cambiase la recomendación actual de aplicar el estiércol usando como base el N, a uno basado en el contenido de P y los requisitos de los pastos, habría que aumentar las áreas de aplicación de estiércol. Por otro lado, también habría que suplementar los pastos con fertilizantes a base de N, pues el requisito por este elemento es más alto en la producción de las yerbas forrajeras. Por esto, el Dr. Sotomayor indicó que el análisis de suelo sigue siendo una herramienta útil para determinar deficiencia, suficiencia o exceso del P en los suelo para pasturas. El problema ambiental del fósforo fue discutido por el Catedrático en Agricultura y Ambiente, el Dr. Gustavo Martínez. Éste presentó visuales donde comparó el número de empresas agrícolas con la contaminación en los cuerpos de agua cercanos. Esto a su vez se comparó con el problema en zonas de alta densidad poblacional y desarrollos urbanos. Fue sorprendente ver como en la zona de Arecibo, donde existe una alta densidad de ganado y empresas pecuarias, los niveles de contaminación en las aguas fueron muy bajos en comparación con los valores reportados para cuerpos de agua cercanos a zonas urbanas. El problema mayor de contaminación se asoció al mal funcionamiento de pozos sépticos, debido a la presencia de coliformes de origen fecal en los cuerpos de agua. Por otro lado, el agrónomo Carlos E. Morganti, Especialista en Conservación de los Terrenos en Pastos del USDA-NRCS, ofreció una demostración del programa para computadoras usado por su agencia en la planificación y diseño de un plan de manejo de desperdicios. Comentó que en muchas vaquerías el sistema de una charca para almacenaje, una bomba y un sistema de pisteros distribuidos en varios cercados, sigue siendo uno muy común en Puerto Rico. Si tiene preguntas o comentarios entre a nuestro nuevo FORO |