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Desórdenes dentales en los caballos
por Agro. Coral Pérez del Río
Servicio de Extensión Agrícola
Especial para Agrotemas

Un caballo tranquilo que de repente empieza a cabecear y a dar problemas...una yegua madura que come grandes porciones de yerba y heno pero sigue perdiendo peso y condición... un potrillo con abundante descarga nasal y que rehusa tomar agua. A pesar que todos estos síntomas clínicos varían, la causa del problema es la misma: desórdenes dentales.

El caballo tranquilo tiene bordes afilados en sus dientes que le pinchan la lengua y lastiman su boca con el bocado. La yegua madura ha desgastado sus dientes de forma dispareja por lo que no puede masticar la comida adecuadamente. El potrillo accidentalmente masticó algo duro que le fracturó un diente y le creó un abceso.

Los caballos pueden padecer problemas dentales a cualquier edad. Los dientes del caballo, que crecen durante toda la vida, pero se mantienen a nivel por el efecto de masticar, cortar, morder al comer, no siempre se desgastan de forma pareja y a menudo desarrollan bordes cortantes y filosos. Es por esto que los exámenes dentales periódicos son importantes para identificar y tratar irregularidades o desórdenes antes que se vuelvan un problema mayor.

Por lo general, este es un procedimiento sencillo donde el caballo está alerta y calmado. En animales nerviosos o intranquilos se les puede administrar un sedante. Los problemas más comunes surgen a cualquier edad, y suelen ser bordes filosos. Crecimiento irregular, fracturas y abcesos.

FILOS - Se desarrollan en los dientes de los bordes de la quijada superior y en los de los bordes internos en la inferior. Este problema tan común ocurre simplemente por la posición y el crecimiento de los dientes. Estos filos crean presión y lesiones en la boca que causan incomodidad al masticar y aceptar el bocado. El problema se corrige limando estos filos con un instrumento dental especial para este propósito. El procedimiento es simple, indoloro y la mayoría de los caballos lo tolera bien. Según los expertos está comprobado que realizar este proceso rutinariamente, se aumenta la energía digerible en la ración en un 20 por ciento.

CRECIMIENTO DISPAREJO O IRREGULAR - En estado salvaje los caballos al pastar tienden a usar de forma más coordinada los dientes incisivos y los molares del área mandibular. A los caballos estabulados que se les dá yerba picada o heno y alfalfa en cubos los incisivos no se usan ni desgastan al mismo ritmo que los molares. Estos animales terminan con los incisivos recrecidos y los molares más desgastados, lo que crea desbalance en la dentadura.

FRACTURA - Un diente fracturado puede surgir como consecuencia de un trauma facial o por masticar un objeto muy duro. Si la rotura no afecta la raíz o el acto de masticar el tratamiento no es necesario. Por el contrario, si se afecta la raíz, en algún punto puede desarrollar un abceso y hay que tratar el diente o realizar una extracción completa.

ABCESOS - No se sabe a ciencia cierta por qué ocurren. Los síntomas varían de un caso a otro. Puede haber hinchazón, descarga nasal, sensitividad al frío, pérdida de peso y hasta descarga de pus drenando del lado afectado de la cara. Casos severos requieren extracción del diente.

EDAD - Hay ciertos problemas que surgen en grupos particulares según la edad. Los potritos y los potros pueden tener problemas al momento de mudar. Entre éstos puede haber una mala-muda con dientes torcidos. También puede suceder que los dientes de leche no se caigan a tiempo y obstruyan al diente permanente que viene brotando. Uno empuja al otro y el permanente puede no quedar alineado en la posición correcta lo que crea problemas de impactación y mordida dispareja.

Otros desórdenes dentales que vemos en caballos son:

DIENTE DE LOBO: Si no está posicionado correctamente este interfiere con el bocado. Se extraen por lo general después del primer año del caballo. Esto evita problemas en el futuro cuando se le enseñe el bocado al caballo. Muchos caballos que resisten aceptar el bocado, mejoran al extraer este diente.

PICO DE LORO: Defecto genético (de nacimiento) es la condición más común y seria de mordida dispareja en los potros. La mandíbula superior sobresale de la inferior. En casos severos el animal no come normalmente pues los incisivos superiores e inferiores no coinciden en el proceso de masticar. El tratamiento consiste en colocar unos "Braces" u instrumento intra-oral. Éste disminuye o para el crecimiento de la mandíbula superior, permitiendo que la inferior crezca y se emparejen. El éxito depende de la severidad de la condición.

PICO DE PALA: Lo opuesto al caso anterior. Aquí la quijada inferior sobresale de la superior. Es menos común que la anterior y el tratamiento es similar. Ambos son defectos transmisibles.

"Pico de Pala"- La mandibula inferior sobresale

"Pico de Loro "- La mandibula superior sobresale

A los cinco años los caballos adultos completan su dentadura. A esta edad son más propensos a desarrollar enfermedades periodontales (de las encías) debido a irregularidades que no se hayan atendido. La salud de las encías se afecta y ocurren inflamaciones en los dientes molares.

Los dientes del caballo deben examinarse por lo menos dos veces al año. Animales sobre los diez años , deben revisarse periodicamente, y usualmente hay que realizar la flotación (lima de dientes) dos veces al año. De 15 años en adelante, una flotación será suficiente, pues a esa edad los dientes crecen más lentamente, por lo que el trabajo les dura más. A sus 25, empiezan a perder dientes por o que la observación frecuente es pertinente.

Con el debido cuido dental evitamos los problemas antes que surjan y el daño sea mayor. Haga del examen dental una parte importante de su rutina en el cuido adecuado de su ejemplar.

redaccion@agrotemasonline.com