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Biocombustible en Puerto Rico Las temperaturas en nuestro planeta aumentan y el precio de la gasolina también. A pesar que Puerto Rico es un país pequeño, contribuye grandemente al calentamiento global y está sufriendo los exuberantes precios de la gasolina. Ahora, empresas, Gobiernos y científicos alrededor del mundo están buscando soluciones a estos dos problemas. Entre esas empresas que se están atemperando a las nuevas realidades del mercado y del medio ambiente se encuentra Life Energy Solutions: compañía puertorriqueña que a través de la caña de azúcar está creando un tipo de biocombustible, el etanol.
El presidente y fundador de esta nueva empresa, José Humberto Torres, contó que la idea de desarrollar en la isla este tipo de biocombustible surgió de una necesidad propia. Al empresario, como a muchos otros puertorriqueños, el coste actual de la gasolina no le es costo eficiente. Por tal razón, se dio a la tarea de buscar otras alternativas y mezclas para crear un combustible más económico. Luego de visitar varios países donde se están creando y desarrollando biocombustibles y de hacer un análisis económico, Torres, en conjunto a su equipo de trabajo decidió crear etanol a través de la caña de azúcar en el municipio de Guayama. “¿Por qué Guayama? Porque Guayama tiene unas facilidades en lo que era la antigua central Machete, las cuales alquilamos a Fomento [Industrial] y a la Autoridad de Tierras unas 500 cuerdas... (en esas tierras) se van a sembrar las diferentes variedades de caña con un por ciento alto de sacarosa”, explicó Torres. Según detalló el empresario, el proceso de hacer etanol de la caña de azúcar consiste básicamente en lo siguiente: primero, a través de un molino se le abstrae el guarapo a la caña (de este paso es que se obtiene el alcohol); segundo, el alcohol se procesa para entonces obtener el etanol. En la empresa se están invirtiendo cerca de unos $2.5 millones y se espera que para principios del año que viene el etanol esté disponible para el público en general, con un precio aproximado de 43 centavos el litro . “Nosotros ya contamos con un garaje aquí en Guayama que va estar dispensando el etanol. Estamos haciendo los arreglos para instalar el primer tanque de etanol en Cuatro Calles, en Guayama...la cantidad de etanol que produzcamos va a depender de cuántos distribuidores se asocien a nosotros”, comentó el presidente de Life Energy Solutions. Además, dijo que entre los sectores del Gobierno de Puerto Rico que ya se han asociado con la compañía se encuentran el municipio de Caguas y la Administración de Servicios Generales. Ambos están en el proceso de desarrollar unos programas pilotos.
Biocombustibles: ¿una verdadera solución? Según subrayó José Humberto Torres, el utilizar el etanol en Puerto Rico traería muchos efectos positivos. “Además, que el Gobierno se beneficia, porque el biocombustible tiene un costo menor que el de la gasolina. Además, tiene más octanaje. También, contribuye a evitar la contaminación ambiental. Específicamente, al este tipo de gasolina (etanol) tener un por ciento de oxígeno más alto, quema mucho mejor y evita, de una manera u otra, el calentamiento global”, aseguró el empresario. Los biocombustibles, como el etanol, se derivan de productos orgánicos como la caña de azúcar, el maíz, aceites vegetales o estiércol de vaca. Son muchos como Torres, en la política y en la ciencia, que consideran que los biocombustibles son una alternativa viable para reducir la emisión de gases contaminantes y el deterioro del medio ambiente, ya que los ven como una fuente limpia y renovable de energía. Sin embargo, diversos estudios subrayan que el uso de los biocombustibles envés de solucionar el cambio climático, podrían afectar aún más al medio ambiente. Además, de causar un impacto negativo en la economía y en la sociedad. Carmelo Ruiz, director del Proyecto de Bioseguridad, al igual que muchos otros expertos en el tema, advierten que a pesar que la combustión de los biocombustibles hace menos daño al medio ambiente que la de la gasolina derivada del petróleo, el producir este tipo de energía implica utilizar un uso alto de pesticidas, fertilizantes y maquinaria. Además, que este tipo de cultivo energético requiere de enormes cantidades de tierras para ser cultivado. “Teniendo en cuenta la cantidad de combustible que se gasta aquí (Puerto Rico)... yo me imagino que para lograr una reducción apreciable en el petróleo que importamos, con eso del biocombustible, a mí me parece que tendríamos que forrar todas las planicies de Puerto Rico, todas las planicies agrícolas, de cultivos energéticos. Y aún así, yo creo que todavía habría que importar”, consideró Ruiz. Otras de las posibles consecuencias que señalan las voces críticas de la producción de biocombustibles es la reducción de la disponibilidad de los alimentos. Un ejemplo reciente se observó con el precio del maíz en Estados Unidos que aumentó a su valor más alto en 10 años debido a la creciente demanda en ese país de bioetanol derivado del maíz. Entre los países que resultaron especialmente afectados se encuentra México, principal importador de maíz de Estados Unidos. Los mexicanos ahora tienen que pagar un 30 por ciento más por la tortilla de maíz: uno de los alimentos básicos de la dieta del país. El presidente de Life Energy Solutions puntualizó que efectos similares en los precios de los comestibles no ocurrirían en nuestro país, ya que actualmente en Puerto Rico no hay cultivos de caña de azúcar que estén destinados para hacer alimentos. Pero Carmelo Ruiz advirtió que a pesar que los efectos en el precio de la comida no se vean de inmediato sí puede ocurrir como en otros países que muchos de sus cultivos envés de estar siendo utilizados como fuente de energía para los seres humanos, son los vehículos los que están siendo alimentados. “De la misma manera que la expansión de los suburbios y la destrucción de las tierras agrícolas amenaza la seguridad alimentaria, también los cultivos energéticos como ese (Life Energy Solutions). Por ejemplo, si un agricultor o un terrateniente puede sacarle más dinero a su terruño haciendo agrocombustibles que haciendo cultivos para alimentar gente, pues, naturalmente va a utilizar esa tierra para lo que más le deje dinero. Y si el carro tiene más poder adquisitivo que la gente que pasa hambre, ya sabes a dónde va ir el dinero”, manifestó el director del Proyecto de Bioseguridad. Torres sostuvo que se tiene una visión errada que los fertilizantes y las maquinarias que se utilizan hoy día son como las que se usaban unos años atrás, las cuales afectaban al medio ambiente y a la cosecha en si. “En el caso de nosotros, lo que utilizamos son todos productos biodegradables. La tecnología química con relación a insecticidas y pesticidas se ha desarrollado mucho. Con relación al equipo y la maquinaria también, ahora son equipos modernos y combinados (que son más amigables con el medio ambiente)”, acotó el empresario. Si tiene preguntas o comentarios entre a nuestro nuevo FORO |